Experiencia transformadora salud en 3D

¿Cuánta tecnología usamos a diario en nuestro quehacer profesional? ¿Cuánta de esa tecnología se produce en Chile? Seguramente en la mayoría de nuestras oficinas tenemos un computador con algún programa para “facilitar” nuestro trabajo, sin embargo, en pocos casos contamos con todas las tecnologías que nos permitirían desarrollar al máximo nuestro potencial como profesionales. Los equipos antiguos, con manuales en chino o alemán, nos reafirman que somos un país dependiente y que estamos lejos de producir innovaciones que impacten en nuestro país y el mundo. Es por ello que desde el Equipo de “Con Vocación” quisimos rescatar todo un conjunto de experiencias que se están desarrollando en Chile, de aplicaciones en salud de la impresión en 3D, por el potencial que encierran para revertir esta situación y generar un polo de desarrollo tecnológico en pos de una mejor salud.

La impresión en 3D consiste en la fabricación de un objeto mediante la superposición de capas de algún material, las posibilidades de diseño y materiales son tan diversas que hoy se han impreso en el mundo desde sencillos juguetes de plástico hasta complejas estructuras para ensamblar viviendas e incluso se ha probado la bio-impresión de tejidos y órganos.

En Chile diversos equipos interdisciplinarios también se encuentran desarrollando este campo y particularmente en salud, son varias las experiencias que se han podido implementar logrando fabricar en horas a días insumos que habitualmente se demoran entre semanas a meses, implican varias fases de trabajo complejo o incluso en algunos casos simplemente deben enviarse al extranjero para conseguir la mayor exactitud posible. Dentro de estas iniciativas destacamos dos:

La primera es Fundación Prótesis 3D, una organización chilena sin fines de lucro que ha elaborado a partir de esta tecnología prótesis de miembro superior personalizadas, eficientes, adaptables y de costo cero para los beneficiarios, con el fin de mejorar su calidad de vida, complementar sus capacidades motoras, facilitar el desarrollo de las actividades de la vida diaria con mayor independencia y por lo tanto permitiendo su inclusión a la sociedad. Financiados mediante donaciones a la fecha han entregado 9 prótesis y se encuentran desarrollando 25 nuevas para aportar a un gran cambio en la vida de estos pacientes.

Otra iniciativa que podemos destacar se ha dado en el Hospital Dr. Exequiel González Cortés, donde este año se realizó la primera impresión en 3D de una órtesis dinámica pediátrica, gracias al equipo coordinado por la Terapeuta Ocupacional y académica de la Universidad de Chile, Ignacia Sáez, junto al diseñador y docente de la Universidad Católica, Iván Caro, y a la empresa Microgeo, quienes utilizaron un escáner laser 3D para obtener imágenes en 3 dimensiones del brazo de una pequeña paciente con parálisis braquial obstétrica. Gracias a aquello diseñaron el dispositivo acorde a su anatomía, los objetivos del tratamiento y las inquietudes de su familia. La órtesis sólo se pudo realizar con tal precisión y funcionalidad con la impresora 3D, especialmente para la condición de la paciente.

Todas estas experiencias nos demuestran el gran potencial que tiene esta tecnología, de asegurar mayor independencia a personas con diversidad funcional, hoy la mayoría situada en contextos discapacitantes.

Sin embargo, no podemos conformarnos con la manera en que actualmente se desarrolla puesto que depende únicamente de la voluntad de donantes o, la motivación y compromiso de un equipo particular, con lo que el universo de pacientes que pueden verse beneficiados claramente es muy acotado aún. Peor aún, esta tecnología podría quedar fácilmente presa del mercado de implementos para la salud y distribuirse según la capacidad de pago de cada familia.

Para que efectivamente esta tecnología impacte en la sociedad y llegue a la gran cantidad de personas que pueden verse beneficiadas, es necesario que el desarrollo de la impresión 3D, en salud, sea un compromiso asumido por el estado. Que cada servicio de salud según las necesidades de la población atendida, tenga un centro de impresión 3D que permita innovar y llegar de forma masiva a los usuarios con prótesis, órtesis, modelos anatómicos, audífonos, piezas dentales, tejidos biológicos y todo lo que podamos soñar como profesionales en favor de mejorar la salud de nuestro pueblo.

PRÓTESIS: “Aparato artificial que se coloca en el cuerpo de un ser vivo para sustituir una pieza, miembro u órgano”

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impresora3dprinter.com, 2015

ÓRTESIS: “Dispositivo que reemplaza o asiste una función corporal y/o alinea o previene deformidades, protege y favorece la cicatrización”.

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medicina.uchile.cl, 2017