Contaminación desigual: Chile y el caso de Til Til ¿Qué responsabilidad tenemos como profesionales?

Uno de los principales problemas que los actuales patrones de consumo nos obligan a abordar como profesionales desde una perspectiva transformadora, guarda relación con los altos y crecientes niveles de contaminación y con la acelerada depredación del medio en el que nos desarrollamos, lo que repercute directamente en las condiciones de vida y en las enfermedades a las que estamos expuestos.

La generación de residuos sólidos, derivados directamente de los procesos de producción industriales y de los hábitos de consumo de la población, grafican un escenario preocupante del actual modelo productivo. En Chile, el primer reporte del manejo de residuos sólidos (CONAMA, 2010) señala que al año 2009 se generaba un total de 16,9 millones de toneladas de residuos sólidos, de los cuales 6,5 corresponden a residuos  municipales (38,5%) y 10,4 a residuos industriales (61,5%).

Además, reporte señala también que entre el período 2000-2009 la generación de residuos sólidos se incrementó en un 42%. Estas cifras visibilizan la crisis, se requiere un destino final para depositar este volumen de residuos generados, además se debe considerar que hay residuos que representan riesgos, por sus características, para poblaciones aledañas al lugar de depósito.

La Región Metropolitana genera el 43% de los Residuos Sólidos Municipales a nivel nacional y cuenta para su depósito final con tres rellenos sanitarios: Loma Los Colorados, Santiago Poniente y Santa Marta, y el vertedero Popeta en Melipilla.  

Frente a los riesgos que puede representar para la población la creciente generación de residuos y los cuidados que se deben tener: ¿Cuáles son los instrumentos que regulan en Chile este tipo de actividades? ¿Cuáles son sus contradicciones? ¿Qué intereses resguardan, por sobre la necesidad de garantizar el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación?

En Chile, los Planos Reguladores son los instrumentos de planificación territorial responsables de zonificar el conjunto de actividades que en nuestro país se desarrollan. Están constituidos por un conjunto de normas y acciones que orientan y regulan el desarrollo físico de un área determinada. 

Desde el punto de vista legal, un Plano Regulador está compuesto por una Memoria Explicativa, que contiene objetivos, metas y programas de acción; una Ordenanza, que contiene disposiciones reglamentarias; y Planos, que expresan gráficamente las disposiciones sobre zonificación general, equipamiento, relaciones viales, áreas de desarrollo prioritario, límites de extensión urbana, densidades, entre otros.

La existencia en nuestro territorio de una actividad productiva, un establecimiento industrial o de bodegaje, un relleno sanitario o vertedero que puedan ser clasificados como peligrosos, contaminantes o molestos es permitido por el Plano Regulador respectivo, con todos los beneficios o perjuicios que estos puedan generar donde se emplazan.

La Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones requiere un Estudio de Impacto Ambiental elaborado por profesionales especializados para autorizar el funcionamiento de un proyectoDependerá de la envergadura del proyecto, la acumulación de desechos o volumen de almacenamiento de elementos, la frecuencia, tipo o cantidad de vehículos que ingresan o salen de ellos, o de las concentraciones de tránsito que provoquen.

La institución responsable de aprobar o rechazar los estudios de impacto ambiental es el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA). Se establece que todo proyecto o actividad que genere riesgos para la salud de la población debe contar con un Estudio de Impacto Ambiental aprobado por el  SEA y la respectiva Resolución de Calificación Ambiental para entrar en funcionamiento, y que requieren la aprobación los distintos servicios sectoriales involucrados.

El caso de Til Til, que revisaremos a continuación, ha puesto en la discusión pública las deficiencias y contradicciones de esta actual institucionalidad ambiental.

residuos sólidos en chile
CONAMA, 2010

El caso de Til Til

La comuna de Til Til se localiza en el límite norponiente de la Región Metropolitana y forma parte de la Provincia de Chacabuco, en conjunto con las comunas de Colina y Lampa. Está compuesta por localidades como Huertos Familiares, Polpaico, Rungue, Montenegro, Cerro Blanco, Santa Matilde y Caleu, entre otras.

Progresivamente, durante 20 años, a la comuna han llegado diferentes empresas que generan desechos ambientales, como por ejemplo: tranques de relave (propiedad de CODELCO División Andina, Anglo American, Cementos Polpaico, Minera San Pedro, Nogaz y Refimet); biosólidos, residuos y rellenos sanitarios (relleno sanitario Lomas Los Colorado propiedad de KDM, planta de tratamiento de residuos Cerro La Leona propiedad de Gersa y el centro de gestión de biosólidos El Rutal propiedad de Aguas Andinas); planta de cerdos (propiedad de Porkland); además de otra veintena de fábricas menores que fueron cambiando el paisaje de la comuna.

A este gran listado, el año 2017, se agrega la empresa CICLO S.A. con el proyecto CIGRI que se encargaría de la eliminación de residuos industriales generados en la zona centro del país y asegurando que Til Til es el único lugar que permite el Plan Regulador de la RM para su instalación y funcionamiento.

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Ruta de contaminantes en Til Til

Dicha empresa asegura garantizar su compromiso de no afectar la calidad de vida de la población y del medio ambiente de la localidad vecina de Rungue generando planes de mitigación y compensación a la comunidad, algunos de estos planes son: aportes directos a la comunidad entregando un 7% de sus utilidades anuales a partir de su primer año de operación y durante toda la vida útil del centro (estimada en 30 años); domicilio en la comuna de Til Til, pagando ahí todas las patentes, contribuciones y permisos municipales; maximizar la cantidad de empleos que el proyecto pueda ofrecer en la localidad; ahuyentamiento y relocalización de fauna y reforestación de una superficie igual a la afectada con especies nativas, entre otras. Este tipo de medidas son las mínimas exigidas por la actual legislación chilena y no constituyen una preocupación real de la dignidad social ni medioambiental por parte de la empresa.

Este proyecto ha generado rechazo por parte del Alcalde, miembros del consejo comunal ambiental y los vecinos y dirigentes sociales, quienes han protestado en contra de esta nueva medida debido a que se estaría generando otro foco más de contaminación en el ya contaminado ambiente que habitan los pobladores de Til Til. Incluso el Colegio Médico asegura, representado por el toxicólogo Andrei Tchernitchin, que Til Til está “saturado” y se sugiere reubicar el proyecto de residuos industriales. El experto afirma que “la exposición al manganeso puede producir demencia, la exposición a plomo produce cierto deterioro intelectual e infertilidad, el arsénico produce cáncer; o sea que desde todo punto de vista las autoridades deberían parar ese proyecto y pensarlo en algún otro lugar”.

Nuestra mirada como profesionales de Convocación.

Año tras año se van aprobando proyectos en la comuna de Til Til destinados a desechar lo que nadie quiere tener al lado de su casa y que afectan directamente la vida de los vecinos, sin mayor preocupación de las autoridades y menos de las empresas que ahí los destinan. Los vecinos de Til Til son testigo y víctimas de leyes que aparentan regular el bien común, pero que únicamente aumentan la desigualdad en las condiciones de vida y salud entre las comunas de la RM.

El caso de Til Til demuestra que el Plan Regulador no hace mérito a su nombre “Regulador”, por el contrario, permite legalmente la ubicación de gran cantidad de empresas a pesar de los daños que generan para la población. Además, observamos las mitigaciones que la Ley de Medio Ambiente exige a las empresas y nos preguntamos… ¿Vale la pena aumentar las utilidades de la comuna mediante pago de patentes y contribuciones, reforestar especies afectadas y aumentar el número de empleos versus las consecuencias negativas en la salud, condiciones para la vida y medioambiente de la población? La respuesta es sencilla: claro que no vale la pena. No es posible comparar el daño a la salud de la población y ecosistema, con mitigaciones de tipo económico. Esta situación hace evidente la alianza legal y económica entre las empresas e Instituciones ambientales en esta zona de la RM.

Queda en evidencia que la institucionalidad y normativas vigentes elaboradas por “expertos en el tema” no son suficientes ni consideran el verdadero impacto en la salud y medioambiente de este proyecto en Til Til, así también los Estudios de Impacto Ambiental realizadas por profesionales “especialistas”. Solo algunos profesionales han planteado los reales perjuicios y nuevas propuestas ante el conflicto y son los vecinos del sector quienes han exigido y protestado porque sean consideradas sus condiciones de vida en este tipo de proyectos.

En este escenario, ¿Qué podemos hacer los profesionales ConVocación ante esta problemática?

Las leyes de medioambiente, el Plan Regulador y los Estudios de Impacto Ambiental, son elaboradas y aprobadas por profesionales expertos y especialistas en el área. El caso de Til Til deja en evidencia que hoy la legalidad está a disposición del poder económico y político y se encuentra avalada por profesionales que conocen del tema, al menos, técnicamente hablando.

Situaciones como esta nos interpelan y afectan profundamente, como Profesionales ConVocación creemos que no podemos dejar de lado nuestro rol y responsabilidad de aportar con nuestro conocimiento y trabajo al bien común, abordando las problemáticas con perspectivas de largo plazo, justicia y dignidad de toda población.

Para el caso de Til Til debemos pensar que si bien siempre se producirán desechos, estos no pueden acumularse en un solo lugar en el que toda una población se ve enormemente afectada en su salud; que debemos trabajar responsablemente por la disminución de la generación y/o reutilización, junto con el buen manejo de los residuos, con investigación científica y el desarrollo de propuestas integrales, y sus respectivas normativas, que garanticen buenas condiciones de vida para toda la población y no mida en mitigaciones económicas el daño a la salud y medioambiente.

Fuentes

  • CONAMA. (2010). Primer Reporte Del Manejo De Residuos Sólidos En Chile.
  • Gobierno Regional Metropolitano. (2015). Plan Estratégico para el Desarrollo de Til Til: 2015-2018.
  • CICLO Chile (2017). Acuerdo de asociatividad [en línea].
  • Colegio Médico (20 abril 2017). Colegio Médico dice que Tiltil está “saturado” y sugiere reubicar proyecto de residuos [en Radio Cooperativa].